Barcelona ha incorporado al parque de vivienda protegida la promoción Torrent Viu, un edificio de 16 viviendas cooperativas en cesión de uso situado en el número 4 de la calle del General Vives, en Sarrià. La noticia no habla de una intención futura: los primeros residentes ya han empezado a instalarse y el Ayuntamiento ha entregado simbólicamente las llaves a la cooperativa.
El proyecto se levanta sobre un solar municipal cedido en derecho de superficie a la cooperativa Torrent Viu, que actúa como promotora, propietaria del edificio durante el periodo de cesión y gestora de los pisos. Los residentes deben cumplir los requisitos de acceso a vivienda de protección oficial de la Agencia de la Vivienda de Cataluña, de modo que el modelo combina autopromoción cooperativa con calificación protegida.
La escala es pequeña pero muy concreta: 16 pisos distribuidos en semisótano, planta baja y tres plantas, con cuatro viviendas por nivel. Las unidades tienen entre 40 y 70 metros cuadrados y pueden configurarse con una, dos, tres o cuatro habitaciones. La organización alrededor de un núcleo común de baño y cocina busca liberar superficie para zonas compartidas y vida comunitaria.
La arquitectura y el acompañamiento también forman parte del valor de la noticia. El proyecto lo firma la cooperativa Celobert, incorpora materiales naturales y reciclables como madera y lana mineral, y ha contado con apoyo de Perviure en financiación, legalidad, arquitectura, cohesión de grupo y gobernanza. Además, la Fundació Nazareth gestiona una vivienda destinada a jóvenes en proceso de emancipación.
El caso Torrent Viu resume la apuesta de Barcelona por alianzas con entidades sin ánimo de lucro dentro del convenio ESAL y el Plan Viure. El derecho de superficie suele concederse por periodos largos, habitualmente 75 años, mantiene la calificación protegida y permite que, al finalizar el plazo, las viviendas vuelvan a ser municipales. Para quien sigue el cohousing, el dato importante es ese equilibrio entre suelo público, gestión cooperativa, protección permanente y vida comunitaria real.